Peñaflor y Grau
Historia
Peñaflor ocupa el paso estrecho del río Nalón y ha sido estratégico para el Camino Primitivo desde la Alta Edad Media. La tradición local vincula el lugar al itinerario de Alfonso II y documenta que Alfonso VII y Berenguela impulsaron en 1144 un puente, una capilla y un hospital para peregrinos. El puente actual conserva esa función aunque fue reconstruido tras riadas y conflictos. La iglesia de San Juan mantiene elementos románicos y una relación probable con la antigua asistencia jacobea. Tras cruzar Peñaflor, el Camino llega a Grau/Grado, villa de mercado que creció como centro comercial de un territorio agrario. Su casco histórico conserva restos de muralla, palacios, capillas, plazas y arquitectura burguesa e indiana. El mercado y las ferias explican la vitalidad de una población que sigue siendo cabecera de servicios para los concejos próximos. Para el peregrino, Grado es un final lógico: permite descansar, abastecerse y preparar la subida del día siguiente hacia Villapañada y El Fresno. La unión de Peñaflor y Grado resume la etapa: paso fluvial medieval, patrimonio rural y llegada a una villa activa.
Qué ver en Peñaflor y Grau
En Peñaflor deben visitarse por separado el puente y la iglesia de San Juan. El puente de cinco arcos conserva una imagen poderosa sobre el Nalón; se fotografía desde zonas seguras, sin invadir la calzada ni apoyarse en pretiles inestables. La iglesia fue muy reformada, pero mantiene arquivolta, capiteles y canecillos de tradición románica. El conjunto se completa con hórreos y paneras alineados, la Casa de la Obispalía y el Palacio de la Campona, ambos de propiedad o uso que deben respetarse. Cualquier acceso interior requiere autorización. En Grado, la visita comienza por el casco histórico declarado Bien de Interés Cultural. El Palacio de Miranda-Valdecarzana, la Capilla de los Dolores, los restos de muralla, la Plaza General Ponte y el Palacio de Fontela permiten leer la evolución de la villa. El Museo Etnográfico y de Historia cuenta con varias sedes y explica el mercado, la sidra, la cultura tradicional y la vida burguesa; horarios y visitas guiadas se consultan en la Oficina de Turismo. La arquitectura indiana amplía el recorrido, pero conviene reservar energía para la siguiente etapa. El mercado, cuando coincide con la estancia, ofrece una imagen viva de la función comercial de Grado; no se publican días u horarios sin actualización municipal. Para dormir existen albergues y alojamientos diversos. La llegada exacta al establecimiento puede añadir distancia, por lo que debe calcularse aparte de los 25,2 km de la etapa. Para completar la ficha de Peñaflor y Grau/Grado, se recomienda preparar un mapa sencillo con la entrada y la salida correctas, una fotografía general tomada desde espacio público y detalles que no invadan culto, viviendas o trabajo rural. Antes de publicar se revisan topónimos, accesos, obras, cierres y cualquier restricción temporal. La visita debe integrarse en el ritmo de la etapa: se calcula su duración, se separa todo desvío del kilometraje principal y se indica con claridad cuál es el siguiente punto con servicios realmente contrastados.
Gastronomía
Queso Afuega’l Pitu DOP, productos de huerta, pan de escanda, cocina asturiana, sidra y oferta de mercado. Confirmar origen, alérgenos, horario y precio.
Fiestas
Mercados, ferias y celebraciones locales forman parte de la identidad de Grado. Calendarios, desfiles y cortes de calles se verifican cada año.
Curiosidades
El puente de Peñaflor aparece también en la tradición literaria de Gil Blas y fue escenario estratégico durante la Guerra de la Independencia.
Consejo peregrino
Visitar Peñaflor sin bloquear la carretera y llegar a Grado con alojamiento localizado. Comprar para la subida del día siguiente si se prevé una salida temprana.
